Galicia es la tierra más antigua de la Península Ibérica. Las altas montañas situadas al este ascienden a altitudes entre mil de y dos millas metros. Desde estas cumbres, los ríos se pasan en las gargantas y los barrancos hasta los amplios valles. Se va de la alta montaña cubierta con ifs, con hayas, con avellanos y houx, se pasa por todas las gamas de verde de los prados, de los campos de maíz, de los bosques de castaños de pinos y abedules, luego por la yema de huevo y el rojo de las vides, de las aulagas y retamas, luego se llega a la vegetación casi mediterránea del litoral, compuesta de mimosas, camélias, gardénias, naranjos, limoneros y palmeras. Mezclada a toda esta Naturaleza exuberante, hay el trabajo de la tierra de los campesinos gallegos: llanos cultivados, prados, cereales, pastos de los valles y montañas. Y hay el mar, mil de tres ciento kilómetros de costas azotadas por el Atlántico y el Mar Cantábrico.
En el momento de ir a dormir, habrán reservado uno de las 250 moradas rurales de la región, de acuerdo con el espíritu de su viaje, o uno de los numerosos hoteles, por medio de nuestro motor de investigación. Habrá el lujo de la simplicidad, o la simplicidad del lujo. A menos que no preferían uno de los numerosos camping.
En un mundo donde no hay más tierras vírgenes que descubrir, Galicia, y su extenso territorio salvaje, les permite la emoción del descubrimiento. Deberán para eso, dejar las autopistas y aventurarles sobre las pequeñas carreteras sinuosas, retrasar, hacia 40 ó 50 Km/h, bajar los cristales para inhalar el olor fresco del heno o la, húmeda, de los helechos, y allí es cierto, van a descubrir esquinas de paraíso. Experimentarán la misma cosa al c?ur de una pequeña iglesia romance o barroca bien ocultada, o en el estruendo de Feria popular en un pequeño pueblo perdido
En el momento de la comida, eligen un pequeño restaurante popular sin pretensiones, donde la cocina se basa en buenos platos preparados al pote, a la estufa y a la cacerola. No asombran si, el restaurador les recibe protestando que es tarde o que no queda nada por comer. Deberán obedecer y sentarse: ¡comerán como un rey!
Principal centro de interés turístico de la región y de magnífica ciudad antigua, de Santiago de Compostela ocupa el corazon de una región por otra parte rica de un patrimonio dispersado que podrán visitar en muy bonitos ciudades como Betanzos, Mondonedo, Lugo o Pontevedra.